dijous, 16 de juny del 2016

El caso de los papagayos perdidos


Era la primera luz del día, en una ciudad muy distante, donde todas las personas tenían papagayos. Pero un chico llamado Ryan tenía un papagayo especial, su papagayo además de amigo como todos los papagayos, hacia casi todo lo que una persona podría hacer. Un día el papagayo del señor Jones desapareció, otro día fue el papagayo de la señora Barkibai que también se perdió. Todos quedaron indignados. Pero, entonces Ryan subió a una especie de plataforma y pidió silencio hablando:
-Silencio, mi papagayo tiene algo que decir sobre esos    papagayos desaparecidos. Puedes hablar Boris.


-Gracias Ryan! Yo ayer por la noche estaba en mi casita

tomando un cafecito cuando avisté un objeto extraño 
encima de la casa de la señora Barkibai, y ese mismo objeto
yo lo avisté encima de la casa del señor Jones. Creo que fueron  los extraterrestres que capturaron los papagayos  en la ciudad.
Todos quedaron alborozados, y con ofensas retiraron a  Boris y  a    Ryan de la plataforma. En esto,  un disco volador enorme quedó  sobre todos  y secuestró a todos los papagayos que quedaban de la ciudad. Menos Boris que se escondió en la camisa de Ryan.
Entonces, todos fueron hablar con Ryan sobre lo acontecido, y  Boris tuvo la idea de hacer contacto con los extraterrestres.
Boris quedó como una presa, y poco tiempo después los extraterrestres secuestraron a Boris también.
 -Hola! mi nombre es Boris, me gustaría preguntar por qué ustedes están robando nuestros papagayos.
Entonces, vino un extraterrestre muy grande y dijo:
-Es porque nuestro hijo perdió su mascota y estamos procurando algún animal para sustituirla.
-Pero, ¿cómo es ese animal?, ¿por casualidad es verde y peludo?
-sí, ¿sabes dónde está?
-Sí! En tu espalda
-Dios mí, él estuvo aquí todo el tiempo. Disculpa por los secuestros de los papagayos, iré a devolverlos ahora mismo.

Todos estaban ansiosos y Ryan estaba transpirando, pues su papagayo especial estaba en manos de extraterrestres. Entonces una luz muy fuerte apareció de una cosa redonda, y de ella de bajaron todos los papagayos que habían sido secuestrados. Todos estaban felices, pero Boris no había bajado. Ryan estaba llorando cuando sintió algo gelatinoso rozando su mano.
-Amigo, ¿ usted es el dueño de este papagayo?
-Sí, sí! Soy yo. ¿Por qué?
-Este papagayo es muy especial, es   valiente, usted tiene suerte de tener un papagayo así.
Ryan quedó muy feliz. Y escuchó en el fondo una voz:
-Ryan, Ryan, Ryan.
Entonces, Ryan despertó de su sueño y se asustó, salió  afuera de su casa y vio que había un montón de curiosos que estaban en un alborozo en la esquina . Pero ¿qué aconteció?
El papagayo del señor Jones había desaparecido misteriosamente.


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