dimecres, 22 de juny del 2016

El marco


La  primera aurora matinal anuncia el comienzo de un nuevo día, acariciando mi piel y revelando mis curvas tan bien delineadas, el brillo de mis matices, la mirada impactante característica de mi naturaleza...... Poco a poco el horizonte va ganando nitidez, a  medida que la luz sobrepasa el marco y calienta mi curiosidad, realzando los colores de este lienzo singular que acompaña mi humilde existencia. Ya puedo ver los detalles, el movimiento de las vestimentas de mis ilustres personajes iniciando los trabajos de un día más, sus caras cansadas, indiferentes ante la rutina, la luminosidad transitoria adentrando el recinto y dando vida a la acción, ¡Todo parece magia frente a mis ojos!
A medida que la mañana avanza presencio el desdoblamiento de actos de esta pieza itinerante que veo  de camarote. Observo todo con satisfacción, agradecida por el oficio que mi maestro me dio con sus pinceladas certeras. Recuerdo como si fuera ayer el día que gané mis ojos y pude ver por primera vez la realidad de mi existencia, aquella paleta de colores, los diferentes pinceles y la certeza de una vida de contemplación. Al comienzo tengo que confesar que extrañé mis circunstancias, las miradas enigmáticas de los espectadores encarándome, la sensación de invulnerabilidad  de estar anclada en la pared, de ser tildada como objeto decorativo...... De hecho, no fue fácil asimilarlo todo, pero con 351 años adquirimos práctica. El tiempo enseña muchas cosas y nos hace  ver la vida con otros ojos, ser más tolerantes con nuestro destino. En mi caso fue necesaria mucha paciencia para acostumbrarme con la mirada enyesada que me ha sido dada. He pasado grande parte de mi existencia colgada en una casa solitaria mirando infinitamente hacia un estante...... No fue de las mejores compañías......
Ahora comparto recinto con otros cuadros, amigos para los días solitarios. Bajo mi marco observo el movimiento de los rostros curiosos que adentran mi sala. Veo espectadores de todo tipo, de los entendidos en arte a los turistas dispersos que vienen sólo por el viaje. Me divierto siguiendo esa multiplicidad de personalidades con la mirada, inmortalizada en esa grave pose llenada por varias capas de pintura.
Esta mañana fui invadida por una extraña nostalgia, de aquellas que comienzan discretas, como cosquillas en la barriga, pero que con el paso del tiempo molestan, adentran fondo en el alma y hieren, penetrando como navajas en mis entrañas y revolviendo mis pensamientos. Miraba hacia un visitante que distraído paraba en frente a mi cuadro, mirada vacía dirigida a algo en la pared, un punto en el alto, encima de mi marco y mi punto de visión........ No podía ser verdad.¡¿Qué podría ser más interesante en un museo que un cuadro?!
Una persona que hasta el momento admiraba una pintura en el fondo del escenario observando esa situación atípica se acercó para ver qué llamaba la atención del hombre. Por un corto intervalo de tiempo los dos miraran hacia aquel rincón de la pared en un silencio mortal........ Aquellos segundos fueron interminables, insoportables, una eternidad para alguien que no puede mirar a otro lado....... Agonía que fue cortada por una señal de desaprobación del  recién llegado, preguntándose que había  de tan fascinante en un aire acondicionado que despuntaba del extremo de la pared...... Bien, naturalmente hacía calor, pero aquello no era necesario....... ¡Un aire acondicionado!
¡Fue una puñalada! Me recordó los tiempos oscuros de reclusión en la casa, aquellas tardes largas en que he sentido que perdía el sentido de mi existencia artística, cuando empecé a pensar que de hecho no pasaba de una creación superflua para la contemplación de pocos, un mero objeto decorativo........
Cuando volví en mí estaba sola frente al espectador que, enfadado con la actitud del compañero displicente, me examinaba impasible, mirada fija en mí, con un aire de admiración. El sujeto prestaba atención en los detalles de mi composición, en las pinceladas certeras que daban vida a mis sentimientos, en mis colores....... Y de repente, no más que de repente vi la oscuridad desaparecer y una luz encenderse en la inmensidad de mis pensamientos…….. Por un minuto, momento sublime de contemplación en que nuestras miradas se unieron, sentí que era más que un cuadro, hablaba con los ojos. Fue para eso que fui creada, para traspasar el marco………..









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